Papa Francisco bautiza al hijo de un cartonero argentino con el nombre de Francisco

«El bautismo de Francisquito no es sólo importante para mi familia sino que es importante para todo el pueblo. Porque es volver a la Argentina, que vive un momento de cambio y de incertidumbre y poder compartir su aliento a nuestra lucha por los excluidos… y por el derecho a las ‘tres T’ que reclamó por segunda vez el Papa en el encuentro con los movimientos populares en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, en julio pasado: tierra, techo y trabajo»

1 de noviembre de 2015.- (EMMP Camino Católico)  El sábado 31 de octubre, a las 17hs (hora italiana), en la capilla de la Casa Santa Marta, el Papa Francisco bautizo a Francisco Sánchez, hijo del cartonero Sergio Sánchez, dirigente del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE). Sergio conoce a Francisco desde 2005 cuando el ahora Papa apoyó la lucha de los cartoneros de Buenos Aires por una política pública contra el trabajo infantil en el sector del reciclad.

El entonces cardenal Bergoglio también acompañó los procesos de organización de diversos emprendimientos de la economía popular, entre ellos, las cooperativas y asociaciones de cartoneros, artesanos, vendedores ambulantes, campesinos, agricultura familiar, fabricas recuperadas y otros emprendimientos autogestivos, en el marco de la lucha por las 3T (tierra, techo y trabajo)

«Es el primer hijo del ‘cartonero del Papa’, nació el 20 de marzo pasado y queríamos que Francisco pudiera bautizarlo. El nene estuvo tranquilo, se portó bien», contó Sánchez, que como ya hizo otra vez, se presentó en el Vaticano orgullosamente vestido de cartonero. «A Francisquito tampoco lo vestimos de gala, sino de trabajador, con un pantalón y una camisita blanca, normal», agregó, sin ocultar su felicidad.

«El bautismo de Francisquito no es sólo importante para mi familia, para mi señora, sino que es importante para todo el pueblo. Porque es volver a la Argentina, que vive un momento de cambio y de incertidumbre y poder compartir su aliento a nuestra lucha por los excluidos, por la economía popular, los movimientos, los cartoneros, los vendedores ambulantes, los recicladores, los artesanos, los cuida coches, los campesinos, los indígenas, y por el derecho a las ‘tres T’ que reclamó por segunda vez el Papa en el encuentro con los movimientos populares en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, en julio pasado: tierra, techo y trabajo», afirmó Sánchez.

El Papa al margen de ungir la frente y el pecho del bebe con los óleos, también ungió las manitas del pequeño Francisco Sánchez, en una nueva señal de la importancia de que haya un trabajo digno para todos, como él mismo explicó durante la ceremonia muy íntima. Entre las pocas personas que participaron, el padrino del bebé, el abogado y militante de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular Juan Grabois y el padre jesuita Michael Czerny del Pontificio Consejo de Justicia y Paz.

Czerny por voluntad del Papa siempre se ocupó de los Movimientos Populares y de la organización del Encuentro Mundial (EMMP) que se desarrolló por primera vez en Roma en el octubre del 2014. Su segunda edición fue en Santa Cruz de la Sierra el pasado julio a la que participaron miles de personas de todo el mundo.

Juan Grabois subrayó como «Francisquito es un bebe que nació en un hogar de una familia pobre, luchadora, de Villa Fiorito, que pelea desde abajo, pero no individualmente, sino de manera colectiva para un futuro mejor para todos. Sergio es un dirigente que no es un chupamedias: por su sinceridad y honestidad, tiene un vínculo muy especial con Francisco y el bautismo fue muy lindo, muy emocionante», contó. «En un momento tan particular de la Argentina, de incertidumbre, de algún modo fue reivindicar los derechos de este sector de trabajadores», agregó.

«El cartonero amigo del Papa», estuvo en Roma también el 19 de marzo de 2013, el día de la misa de inauguración del pontificado de Francisco, vestido con su ropa de trabajador, a la par de los poderosos del mundo. Y en la tarde del 31 octubre 2015, como a subrayar que nada ha cambiado y de que la prioridad para su pontificado siguen siendo los últimos, los pobres, los excluidos del planeta, el Papa bautizó a su hijo de siete meses en la capilla de Santa Marta.

La última vez que se habían visto había sido en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, en julio pasado. «Lo vi muy bien, le di nombres para que orara de compañeros, le hablé de una granja de rehabilitación en la que estamos trabajando y me dijo que me va a dar una carta para los chicos, para alentarlos en su lucha» dijo el cartonero.«Cuando me ve, Francisco siempre se ríe. Y me pidió que sigamos rezando por él, que sigamos fortaleciendo a los pueblos nuestros y que sigamos trabajando para que no haya más exclusión social», dijo Sergio Sanchez.

Uno de los frutos de esa lucha es el Sistema Público de Gestión Social para la Recolección Diferenciada que rige en algunas ciudades argentinas, mediante el cual se concede a los cartoneros organizados en cooperativas el aprovechamiento económico de los residuos sólidos urbanos reciclables y se los reconoce como agentes ecológicos que prestan un servicio en beneficio de la comunidad toda. Esto implico la restitución de algunos derechos laborales aunque desde el MTE indican que el sistema requiere más compromiso y presupuesto, y una mejor gestión.

Los cartoneros organizados y otras trabajadores de la economía popular fueron nucleándose en torno a la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP) una organización independiente de todos los partidos políticos, las iglesia y el Estado, donde confluyen distintas tendencias para que se reconozcan, valoren y dignifiquen todas las actividades laborales populares (mal llamadas informales), que los excluidos del mercado formal se inventaron para sobrevivir y que hoy emplean a un tercio de los trabajadores en argentina (y más de la mitad en todo el mundo).

Su ideal es el reconocimiento y la «formalización inclusiva y participativa», es decir, regulaciones que no sean persecutorias ni discriminatorias sino que otorguen derechos laborales y sociales, permitan errática el trabajo infantil y todas las formas de precariedad laboral. La CTEP pese a ser una organización nacional y ampliamente representativa, no ha logrado aun el reconocimiento del Ministerio de Trabajo como asociación sindical.

Sergio es presidente de la Federación Argentina de Cartoneros y Recicladores(FACyR) e integrante del Secretariado Nacional de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP). Asimismo, participo como delegado argentino en los dos ediciones del Encuentro Mundial de Movimientos Populares (EMMP).

El bautismo se da en un momento en el que movimientos populares de argentina y otros países latinoamericanos temen por la continuidad de las políticas socialesinclusivas, el regreso de la económica neoliberal, el recrudecimiento de la represión a la protesta y el debilitamiento de la unidad latinoamericana… asimismo, en vísperas de la COP 21 donde los poderosos del mundo deben escuchar el clamor de la tierra y de los pobres, la voz de los de abajo y aprender de experiencias como las del reciclado popular o la agricultura familiar…

Los movimientos populares sienten este hecho como un espaldarazo a su lucha y reafirman su compromiso para desarrollar los procesos de cambio sociales y ambientales que reclaman los pobres y excluidos en todo el planeta.

 

 

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