Patrick Kaesberg, futbolista alemán, se resistía al llamado de Cristo pero lo ha dejado todo y es sacerdote: «Sentí que la carrera, el sexo, el dinero y el poder no me harían feliz»

«Deseo llevar a la gente al encuentro de Cristo, celebrar misas y escuchar confesiones.  Si no creyéramos que la salvación es operada a través de los sacramentos, no necesitaríamos ser sacerdotes»

Camino Católico.-   El pasado 8 de junio y junto otros dos compañeros del Seminario Arzobispal de Paderborn (Alemania), su ciudad natal, Patrick Kaesberg con tan solo 33 años, fue ordenado sacerdote en la catedral por el Arzobispo Hans-Josef Becker, publica PortaLuz.

Patrick, quien por años fue un futbolista profesional, inició su vínculo con Dios en la infancia. De hecho, sirvió como acólito en la parroquia Heiliger Martin de Schloß Neuhaus desde su primera comunión hasta graduarse. Luego enfrentó la decisión de continuar los estudios técnicos o profesionales, o bien abrazar su pasión: el fútbol.

Era un joven ilusionado con destacar en el deporte y los beneficios asociados al éxito. Junto con volcarse al fútbol mantuvo su vínculo con Dios… y no era simple, reconoce en publicación del portal Westfalen-Blatt, resistir la llamada que sentía en su alma.

Jugó para el equipo de Paderborn y luego el Arminia Bielefeld, compitiendo contra el Borussia Dortmund y el Schalke. No fue un camino fácil lograr ingresar al fútbol profesional, pero finalmente el año 2006 lo contrató el Darmstadt y luego el Aquisgrán.  Pero entre sus colegas deportistas no encajaba. «Muchos están dispuestos a empujar a otros con los codos», recuerda y confidencia: «Carrera, sexo, dinero y poder. Todo esto está frente a ti, pero sentí que finalmente nada eso me haría feliz…”.


Sus compañeros de equipo sabían que era creyente y se burlaban de él cuando iba a la iglesia. Patrick no se amilanaba, aceptó estar sólo con su fe en aquel medio deportivo y estudiar en paralelo Administración de Empresas en la Universidad de Ciencias Aplicadas de Bergisch Gladbach. Aun así, por más actividades que tuviera intentando cumplir metas en el deporte y los estudios, no dejaba de sentir el llamado de Jesús al sacerdocio. En los diálogos íntimos con Él, dice, solo le respondía: «Llama a otro lugar, hay suficientes personas a las que puedes llamar”.

Fue al finalizar sus estudios universitarios que Patrick Kaesberg dobló las rodillas ante su Amado Señor Jesús y aceptó entrar al seminario de Paderborn. El ex futbolista de 2012 a 2017 estudió teología en Paderborn, Jerusalén y Munich, graduándose y obteniendo una maestría en teología.

De aquellos años recuerda con gozo las misas a las siete de la mañana en Ciudad del Cabo (Sudáfrica) donde hizo una breve pasantía universitaria. «Celebrar sacramentalmente la misma fe católica en todo el mundo es algo increíble», comenta.

Entrevistado nada más ser ordenado sacerdote por los medios de comunicación alemanes, el ex futbolista ha dicho que “deseo llevar a la gente al encuentro de Cristo, celebrar misas y escuchar confesiones.  Si no creyéramos que la salvación es operada a través de los sacramentos, no necesitaríamos ser sacerdotes».

Fuente:PortaLuz
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  1. LECTURA DE LA CARTA DEL APÓSTOL SAN PABLO A LOS COLOSENSES 3, 1-5.9-11. Hermanos: Ya que habéis resucitado con Cristo, buscad los bienes de allá arriba, donde está Cristo, sentado a la derecha de Dios; aspirad a los bienes de arriba, no a los de la tierra. Porque habéis muerto; y vuestra vida está con Cristo escondida en Dios. Cuando aparezca Cristo, vida nuestra, entonces también vosotros apareceréis, juntamente con él, en gloria. Dad muerte a todo lo terreno que hay en vosotros: la fornicación, la impureza, la pasión, la codicia y la avaricia, que es una idolatría. No sigáis engañándoos unos a otros. Despojaos de la vieja condición humana, con sus obras, y revestíos de la nueva condición, que ya se va renovando como imagen de su creador, hasta llegar a conocerlo. En este orden nuevo no hay distinción entre judíos y gentiles, circuncisos, bárbaros y escitas, esclavos y libres; porque Cristo es la síntesis de todo y está en todos.