Pius Rúegg, de Guardia Suizo a ser ordenado Diacono: “Esto ha sido mucho más intenso, una total dedicación al reino de Dios”

1 de junio de 2012.- (H2onews / Camino Católico) La guardia suiza celebró más que los 26 nuevos reclutas el 6 de mayo. El ejército más antiguo del mundo dio la bienvenida a sus nuevos miembros, pero también celebró la presencia Pius Rúegg, ex guardia, que fue ordenado diácono católico el pasado mes de febrero.  

Pius Rúegg cuenta la llamada del Señor así: «Mi vocación se ha desarrollado lentamente. De hecho, desde muy joven yo ya tenía el deseo de ser sacerdote. Pero entonces, habían otras cosas como la escuela o mi formación profesional como electricista. Luego, cuando fui miembro de la Guardia Suiza el deseo surgió de nuevo, y en dos o tres años llegué a conocer a la Iglesia universal. Para mí esto fue una sorpresa, ya que yo sólo había conocido la Iglesia nacional en Suiza. Los muchos encuentros con el Santo Padre, primero con Juan Pablo II y después con Benedicto XVI, los numerosos jóvenes durante la Jornada Mundial de la Juventud en el 2000 en Roma y otras cosas despertaron en mí el deseo de continuar y ayudar a las personas en el mundo entero, especialmente en la parroquia y en la pastoral.»

La mañana del día del juramento de sus sucesores como protectores del Papa, comenzó con la misa  en la Basílica de San Pedro. Llevaron a cabo la historia de la Pontificia Guardia Suiza que se remonta al 1506. Los reclutas de hoy deben ser chicos solteros, ciudadanos suizos, entre los 19 y 30 años. Deben ser católicos practicantes con un «buen bagaje ético moral». También deben tener un título universitario o un diploma de preparatoria y haber asistido a un colegio militar en Suiza. La mínima estatura requerida es de 5 pies 7 pulgadas. Su formación espiritual es obviamente una parte importante de su entrenamiento.

Pius Rúegg,  ordenado Diácono asegura que «de alguna manera es similar. Existen roles estrictos en ambos lugares. Y tenemos que tenerlos en cuenta, porque si no, la vida en comunidad no funcionaría. ¿Cuál es la diferencia? Aquí en el seminario el enfoque es más espiritual. Se ora, se va a la Santa Misa. La dimensión espiritual es la parte central. En la Guardia Suiza la camaradería entre nosotros es muy importante. Como Guardia Suizo eres un laico. El seminario pone a prueba tu vocación para servir en el altar.»

Después del desfile al Aula Pablo VI del Vaticano, los nuevos guardias pidieron la protección de sus santos patrones al hacer sus promesas de defender al Papa Benedicto XVI y sus sucesores. Juraron sacrificar sus vidas por él, si es necesario. Con el saludo de los tres dedos, representando a la Santísima Trinidad, entraron de lleno en la guardia. Fue un momento conmovedor. Diácono, Ex Guardia Suizo: «Sí, mi corazón está aún aquí. Se dice que si alguna vez fuiste un guardia suizo siempre lo serás. Hace once años estuve aquí e hice una promesa. Y hace catorce días fui ordenado diácono. Esto ha sido mucho más intenso, una total dedicación al reino de Dios. En estos tiempos modernos necesitamos que la gente tenga fe, que nos traiga a Jesucristo, que nos acerque a las personas.»