Kiki Troia músico y cantante católico: “Me motiva a cantar un profundo amor a Dios”

“Lo más importante en la música no es querer vender más discos y estar en las mejores radios, sino componer y compartir lo que está en nuestro corazón. Ser sinceros, ser francos es la mejor manera de llegar al corazón del otro. Intento que mi música más allá de que hable de Dios sea una música a través de la cual Dios hable”

3 de marzo de 2015.- (Chucho V. Picon / El Observador de la Actualidad  / Camino Católico)  “Me motiva a cantar un profundo amor a Dios. Fundamentalmente Él es la razón de mi música y por lo que canto y también el deseo de evangelizar. Mi familia es la que me alienta a cantar. Después de Dios la principal musa de mis canciones o es mi esposa o son mis hijos”, explica Juan Francisco Troia (Kiki), quien nació el 7 de marzo de 1975 en la ciudad Capital de la provincia de Corrientes, al nordeste de la República Argentina. Criado en una familia de músicos, desde pequeño sintió profunda inclinación por este género hasta llegar a ser hoy un evangelizador católico reconocido.

“Lo más importante en la música no es querer vender más discos y estar en las mejores radios, sino componer y compartir lo que está en nuestro corazón. Ser sinceros, ser francos es la mejor manera de llegar al corazón del otro. Intento que mi música más allá de que hable de Dios sea una música a través de la cual Dios hable”, explica el músico y cantante.

Durante su infancia Kiki realizó estudios particulares de guitarra y en su adolescencia asistió al Instituto de Música de Corrientes, lugar donde cursó su colegio secundario. Desde los 11 años de edad formó parte de agrupaciones de música infantil animando fiestas de cumpleaños. Luego, desde sus 14, integró varias bandas de música folklórica y moderna, desempeñándose como arreglista, bajista, guitarrista, tecladista y cantante.

A los jóvenes que quieran dedicarse a la música católica Kiki les aconseja que “se atrevan a soñar, que sean perseverantes, que tengan paciencia, que estudien, que se preparen porque están tocando para el Rey de Reyes y hay que hacerlo bien. Que no descuiden a sus familias porque el primer apostolado que tienen es sus familias y la música nunca va ha estar por encima. Que no hagan música si antes no están en orden todas las relaciones en casa, con sus hijos y esposos o esposas. Deben confiar en el poder de Dios porque Él les va a dar lo que desean, si es un deseo genuino de servirlo, de evangelizar, de llegar a los corazones de las personas”.

En octubre de 1994, Kiki es invitado por el grupo ‘Aliento de vida’ a cantar y tocar al servicio de la Iglesia Católica. Desde entonces su relación con Dios se profundiza y comienza una nueva etapa en su vida personal y profesional. En 1995 conoce a Martín Valverde (Costa Rica – México) en el Multifestival Hosanna, realizado en Orlando, Florida, USA. Desde entonces y hasta la fecha, acompaña a Martín Valverde y a otros cantantes de renombre de la música Católica, tales como: Daniel Poli (Argentina), Luis Enrique Ascoy (Perú), Ziza Fernandes (Brasil) y Migueli (España), entre otros.

En abril de 2004 se casa con Paola y dan a luz a Juan Martín en junio de 2006 y a Tadeo Nicolás en enero de 2009. Cantando, dando charlas, talleres, retiros y evangelizando a través de la música, ya lleva recorrida casi toda América y España. Además de las numerosas giras, se dedica también a arreglar y producir discos en su estudio de grabación en Buenos Aires para diversos artistas del mundo. Cuenta en su haber con tres producciones discográficas como solista: ‘Huellas’, ‘Travesía’ y ‘Valga la redundancia’, y muchas otras junto a otros artistas. 

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